El 2020 y mi Mapa de Sueños
(11 de julio, 2020)
El cierre del 2019 fue algo atípico para mí. Lo digo porque generalmente acostumbro a cerrar los ciclos anuales por medio de diferentes actividades que van desde el inventario general y hacer el registro de lo que fue el período que está por finalizar, hasta darle un nombre al año que se avecina. La práctica anterior se ha convertido en todo un ritual muy personal, que inició en el año 2014 cuando llegó a mi mente llamar al 2015 como el "El año de los grandes sueños". No obstante, aunque sentí oportuno realizar el cierre de lo que fue el último decenio y lo hice a través de un vídeo de 4:21 minutos de duración (así de relativo es el tiempo) en el que por medio de fotografías enmarqué los hitos de esta etapa, finalizó diciembre del 2019 sin poder otorgarle un nombre al 2020. Fue hasta la segunda semana de enero cuando al encontrarme en mi sitio de trabajo pensé "Éste será el año de la Vida Nueva" y tal como acostumbro, tomé una fotografía del momento y así lo compartí en un post.
Durante esa misma semana, asistí a un taller llamado "Tu mapa de los sueños 2020". Recuerdo que no llevé los materiales que solicitaron para la clase, sólo mi cuaderno de notas y un esfero. Creí que el no cumplir con los recursos solicitados, me eximiría de realizar la representación gráfica de mis anhelos y metas. Sin embargo, no fue así. La clase terminó siendo un compartir, en el que todos los asistentes elaboramos la herramienta que, según la maestra, marcaría nuestro curso y nos aportaría el enfoque y la dirección los próximos 12 meses. El ejercicio proyectivo requería de mi parte, no sólo sumo cuidado por el lugar que le doy al pensamiento y al lenguaje, sino mucha imaginación, saber con certeza lo que deseaba alcanzar y, por supuesto, un gran surtido de imágenes que me permitieran visualizar los anhelos a materializar.
Terminé la sesión con la elaboración de mi primer mapa de sueños centrado en los diferentes ejes que la instructora propuso; algunos un poco más fáciles de construir que otros. Al observarlo, puedo leer que si algo quería hacer este año era viajar, tenía claro que volvería a cruzar el océano Atlántico, esta vez para realizar un curso de escritura en Madrid, acompañar a algunos estudiantes a vivir la experiencia de movilidad en la Universidad Complutense a partir del 6 de julio, celebrar la boda de una de mis grandes amigas el día 11 y en adelante, disfrutar de nuevos parajes y de la compañía de los amigos que habitan tierras europeas.
El viaje es un llamado del exterior al interior. Una incitación del valiente “afuera” al temeroso “adentro” asegura en uno de sus escritos Fernando Vásquez Rodríguez. Y sí, viajar es el mejor de los encuentros. Lo puedo asegurar con tal certeza después de vivir lo que se ha convirtió en el viaje impostergable, el cual inició con un período llamado "Cuarentena" el 15 de marzo de este año. Aunque ha sido un poco dantesco y aún no termina, me ha regalado una mirada paradójica de la vida y al culminar me dará sin duda alguna una vida nueva.
Tal como lo menciona Marco Antonio Solis en su balada Amor en Silencio "Todo es tan grande y pequeño, descubro que hay sueños, descubro miradas que enfrían mi piel. Veo del mundo lo bello y lo cruel, hay palabras que rompen mi hiel, pero donde existe el dolor siempre hay una semilla de amor", cito a Solis por ser el autor, aunque comencé a escuchar realmente el mensaje que me transmitía esta melodía convertida en salsa, a principio de año en la voz de Juan Carlos Coronel. Lo paradójico, hallarle sentido a este viaje al contemplar lo opuesto.
El viaje que ilustré en mi mapa de sueños se cumplió, no de la manera en la que esperaba, pero se cumplió. Porque sí que he transitado por diferentes terrenos y descubierto algunas grietas por donde ha entrado la luz en estos últimos meses. Y aunque no sé qué tipo de mutación dejará en mí este largo trayecto, sé que todo lo vivido es necesario para llegar a mi destino. Desde ya abrigo la esperanza de no ser la misma cuando finalice la travesía, al momento de abrirse la página nueva.


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