El Paso a la Educación Superior
El jueves, mientras compartía un taller de literatura con niños y jóvenes de colegios de Barranquilla en el XII Festival Internacional de Poesía, evocaba un momento decisivo de mi vida. Era junio de 2014, cuando fui invitada como conferencista a un seminario de lectura y escritura que se realizaría días antes de finalizar el año escolar en la institución donde entonces laboraba.
Aquella invitación se convirtió en el punto de inflexión que me llevó a tomar una decisión trascendental: continuar en una de las más reconocidas organizaciones educativas de Bogotá o escuchar esa voz interior que me indicaba que mi ciclo allí había concluido y que era tiempo de abrirme a nuevas experiencias.
Agradecí profundamente por los años vividos en el Colegio Mayor de los Andes y, con fe y confianza aunque sin un camino laboral definido, me despedí del lugar que me acogió durante seis años. Tres semanas después, llegó la oportunidad de enseñar en la Maestría en Ciencias de la Educación de la Universidad de San Buenaventura de Bogotá. Así comenzó mi camino en la educación superior.
Desde 2015, he dedicado mi vida a este nivel educativo, un escenario que me ha permitido crecer, aprender y valorar las historias de vida de mis estudiantes. Durante diez años he tenido el honor de dirigir el programa de Licenciatura en Educación Básica Primaria de la Universidad de la Costa, acompañar procesos formativos y enseñar en posgrado a maestros comprometidos con una realidad educativa diversa y necesitada de maestros comprometidos con la educación y su vocación. En cada aula, en cada encuentro, he sido testigo de cómo la educación y las oportunidades tienen el poder de cambiar vidas. Es muy grato, escuchar las historias de nuestros graduados, ver la manera en la que Lis valoran en los diferentes escenarios en los que desarrollan su práctica y conocer los proyectos, estrategias y actividades que realizan para ir dejando un poco de ellos en los lugares a los que llegan.
Hoy, doce años después de aquella decisión, celebro los cambios, las intuiciones del corazón, los sueños que se atreven a hacerse camino y cada una de las experiencias que, silenciosamente, nos preparan para la siguiente etapa.


.jpeg)

Comentarios
Publicar un comentario